Relato: “19 de marzo de 1978”

Tica había cumplido hacía dos meses once años. Estaba muy emocionada y su madre sabía, que si llegaba el día 19 sin que su marido supiera en qué estaba trabajando su hija pequeña, sería toda una novedad, pues Tica no sabía callarse ni debajo del agua cuando tenía una sorpresa o algo que le emocionara.

Era igual con sus problemas de niña y más tarde, con las preocupaciones propias de la adolescencia que en ella parecían por la pasión con que vivía todo que se multiplicaban por diez. En cualquier caso, en un principio su madre lo agradecía, pues no todos los hijos lo hablan todo con sus padres. Pero con los años las charlas se volvieron tan necesarias y vitales para Tica, que su madre creyó que podría haber sido contraproducente darle tanta rienda suelta a esa necesidad casi vital que tenía de contar todas sus inquietudes. Buscar respuestas cuando la vida le iba a ir poniendo las cosas más en su sitio y haciéndole ver que como su padre le decía, muchas penas se lloraban en soledad contra una almohada por la noche.

Amaneció aquel domingo 19 de marzo de 1978.  La pequeña estaba despierta y feliz porque era domingo. “Los días del padre siempre debían caer en festivo” pensaba.  Metió la mano bajo el colchón y sacó su paquete envuelto (y algo arrugado) de debajo de donde lo puso el viernes al llegar del colegio. Lo había “fabricado” en el colegio y creía que para su padre que se pasaba el día trabajando con papeles… ese era el mejor regalo para un día del Padre.

Saltó de la litera de arriba y fue directa a llamar a la puerta de la habitación de sus padres.

  • Feliz día del padre PAPÁ

D:DCIM100DICAMDSCI0380.JPG

FIN

El pisapapeles lo tuvo mi padre en su mesa de trabajo en casa durante 23 años. Fue el tiempo que duró en mi vida su presencia tras ese 1978. Esa piedra pintada en vivos colores, ese pisapapeles va conmigo donde yo voy y con su 1978,  sigue poniéndome muy nostálgica siempre y este año especialmente triste.

Esta entrada debió salir el día 19 de marzo de 2019. Supongo que no salió porque mi corazón sigue de duelo. Un duelo permanente de alegría porque sé que está donde debe estar y con mamá. Un duelo permanente ahora de dolor,  porque vivir sin su mano en mi mejilla llena de lágrimas,  es lo más  difícil que tengo que hacer ahora en la vida. 

(Te quiero… espérame en el cielo)

  1. Un beso fuerteeee Marian. Disfruta y aprovecha el tiempo con él, bien sabes lo que duele la pérdida… pero la de los dos ya… TIENES que creer en “esto se pasará” porque la tristeza desborda. Un abrazo y buen día de verdad

    Me gusta

Puedes comentar....te leo:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s