Colonia Felina Casa de Campo

En mitad de la pandemia, conocí la realidad de las colonias felinas. Lo que implica para quienes voluntariamente, se hacían responsables de una de ellas. Responsables por años. Eso no se coge y se deja. Se convierte en un trabajo más en tu vida.

Conocí a quien peleaba pidiendo permisos y ayuda a la administración, buscando manera de ver a los gat@s en este caso de la Colonia Felina Casa de Campo y controlar su estaban bien y vivos durante la pandemia, el confinamiento, la nevada Filomena. Conocí la preocupación de querer saber si los gatitos que todas las semanas, reciben comida y agua desde hace años en un emplazamiento fijo, estaban bien bajo metros de nieve o o sin sustento.

Desde 2012 dos voluntarias cuidan una de las miles de colonias felinas de Madrid. Se dice pronto DIEZ AÑOS yendo todas las semanas dos veces mínimo a reponer pienso, darles lata de húmeda, asear casetas que con neveras se construyen para que se refugien y ver que todo va bien. Unos 🐱se fueron, otras sin llegarse a tiempo de esterilizar tuvieron camada y en 2022 había siete inquilinos que seguían siendo vigilados y controlados desde el altruismo y la generosidad.

Me uní hace unos meses, coincidiendo con la enfermedad imparable de uno de sus integrantes. Este gatete nos dejó, fue duro mi estreno, pero lo importante era que no se muriera sólo y en mitad de ninguna parte. Estuvo atendido y rodeado de amor.  Murió bajo un techo, arropado y asistido.

Ahora son seis y de vez en cuando tenemos algún visitante que anda perdido o «buscando tema que no encuentra» y se queda un tiempo corto o que decidirá quedarse y la Administración nos ayudará a la esterilización y punto. Luego será gasto personal y mucho amor por los animales, por parte de los voluntarios. Ahora somos tres.

Quizás me siento ahora más unida que nunca a Yuna, mi gata, adoptada hace casi 5 años. Es seguro que ella me ha enseñado mucho y no dudo que yo a ella también. Además soy consciente de que he conseguido cuidar el vínculo felino humano que nos hace entendernos increíblemente bien. Pero hay muchos miles de su especie que acaban peor parados, que vale la pena cuidar porque que se abandonan, están enfermos y perdidos . Sin olvidar su papel cazador también para la limpieza de nuestras calles de roedores.

Colonia felina Casa de Campo es uno de eso sitios donde tu ayuda nos será un mundo si es por un euro al mes haciéndote teamer Colonia Felina Casa de campo.

Estos son nuestros seis nenes🐱🐱🐱🐱🐱🐱, y me toca contar por aquí también que la Mami no puede comer porque tiene su boca con flebitis, gingivitis y encías abiertas que le impiden masticar pienso sin dolor. Vamos todos los días a darle latas hechas puré y eso no es fácil con trabajos y vidas intensas. Necesita que quiten toda la boca y aunque desdentada, pero ya sin infecciones ni dolor podrá seguir comiendo sin problema. ¿Nos ayudas? Creamos una Recaudación para su cirugía. Poco a poco tenemos que llegar.

https://gofund.me/22b6265e

Ella es Mami.

Una muerte dulce

Ayer estaba viendo el programa de Animalia (me quedo tonta viendo este y el de Pelo Pico Pata) en la tele y ví una historia triste.  Para quien no conozca estos programas, son acerca de animales  y sus enfermedades (sí, también ellos se ponen malitos). Muchas veces sorprende los animales que llevan a las clinicas por ser serpientes, reptiles…¡hay de todo!

Ayer un perro mezcla de pastor alemán abandonado (sin dueño) y encontrado había sido trasladado a una de las Clinicas veterinarias que salen en el programa. El perro  no tenía sentido que siguiera viviendo porque estaba muy  herido y la doctora junto con una auxiliar explicaban cómo no podían permitir que un animal viviera lo que le quedaba de vida sufriendo por sus heridas. 

La veterinaria habló de cómo le pinchaban antes para sedarle un poquitillo y luego terminar con otra jeringuilla «dulcemente».

Lo emocionante fue que mientras le pinchaban , la auxiliar sólo se dedicaba a acariciarle y la doctora le hablaba…..él fue bajando la cabeza y le echaron entonces de lado …y las lágrimas fluían de mis ojos como lo están haciendo ahora….y en el fondo de mi corazón pensé: menos mal que existe gente así para acompañar a un animal en su último recorrido.